sábado, 20 de noviembre de 2010

El Dólar, la última ventaja importante con la que cuenta EE.UU. El mundo multipolar de divisas y el peligro de constantes virajes enla tasas de cambio

Guerra de divisas (II)

Por: Guillermo Giacosa (Periodista)

Decíamos ayer que Immanuel Wallerstein es uno de esos críticos de la realidad imprescindibles para construir un mundo viable. Sintetizamos la primera parte de su texto publicado en La Jornada de México sobre la guerra de divisas. Comienza afirmando que “las divisas son un problema económico muy particular. Porque las divisas son la verdadera relación donde unos ganan y otros pierden. Sean cuales sean los méritos de la revaluación o devaluación de una divisa, estos méritos son ganancias solo si otros pierden”. Y explica que el dólar es la última ventaja importante con que cuenta EE.UU. y hará lo imposible para mantenerla. Para ello requiere de la voluntad de otros países para usar el dólar y para invertir en bonos del Tesoro. Ocurre que la tasa de cambio del dólar ha ido deslizándose constantemente y ello significa que lo invertido en bonos del Tesoro vale cada vez menos. Llega un punto en que las ventajas de tal inversión serán menores que la pérdida del valor real de las inversiones en bonos del Tesoro. Ambas curvas se mueven en direcciones opuestas. El problema es que si el valor de unas acciones cae, los dueños querrán deshacerse de ellas antes de que caigan más. Pero si un accionista grande se deshace de ellas, impele a que otros corran a vender, lo que ocasiona pérdidas mayores.

Wallerstein agrega: “El juego es encontrar un momento elusivo para deshacerse de las acciones: uno que no sea ni demasiado tarde ni demasiado pronto ni demasiado lento ni demasiado aprisa. Esto requiere un sentido perfecto del tiempo, y la busca de esta sincronía perfecta es el tipo de juicio que con frecuencia se tuerce. Esto es lo que veo como retrato básico de lo que está ocurriendo y ocurrirá con el dólar. No puede mantener el grado de confianza mundial de que gozó. Tarde o temprano, la realidad económica lo provocará. Puede ocurrir en una conmoción de cinco minutos o en un proceso más lento. Y cuando ocurra, la pregunta es ¿qué pasará entonces?”.

El autor advierte: “No hay otra moneda que tenga el equilibrio necesario para reemplazar al dólar como divisa de reserva. Siendo ese el caso, cuando el dólar caiga no habrá divisa de reserva. Estaremos en un mundo multipolar de divisas. Y un mundo multipolar de divisas es un mundo muy caótico, en el cual nadie se siente a gusto porque los constantes virajes repentinos de las tasas de cambio hacen muy precarias las mínimamente racionales predicciones económicas a corto plazo. El director del FMI ha anunciado que nos hundimos en una guerra de divisas, cuyo resultado podría tener un impacto negativo y muy dañino en el largo plazo. Una posibilidad es que el mundo pueda revertir –y a mí me parece que ya lo está haciendo– a acuerdos de trueque de facto, una situación que no es en realidad compatible con el funcionamiento efectivo de la economía-mundo capitalista”.

Fuente: Diario Perú 21. Vie. 12 nov '10.

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